Preventivo
Revisión y limpieza
No te duele nada y quieres que siga así.
- Revisión y diagnóstico
- Limpieza profesional
- Aplicación de flúor
El mismo cuidado integral que damos a tu vista, ahora para tu sonrisa: prevención, estética y tratamientos con especialistas.
No todos llegan por lo mismo. Encuentra el caso que se parece al tuyo y empieza por ahí.
Revisión y limpieza
No te duele nada y quieres que siga así.
Reparar y recuperar
Tienes una muela picada, sensibilidad o te falta una pieza.
Alinear y embellecer
Tus dientes están sanos, pero no te gusta cómo se ven.
Una revisión cada seis meses detecta caries y problemas de encías a tiempo, y te ahorra tratamientos mayores. Cuidamos tu boca a fondo y te explicamos cada paso.
De la prevención a la estética. Elige un tratamiento para ver qué hacemos paso a paso y las preguntas que más nos hacen nuestros pacientes.
¿Qué hacemos? Retiramos el sarro y la placa bacteriana con instrumentos de ultrasonido y manuales, pulimos la superficie de los dientes y aplicamos flúor para fortalecer el esmalte.
No debería doler. Si hay inflamación en las encías puede sentirse una ligera sensibilidad, que disminuye después de la limpieza.
Se recomienda cada seis meses, o antes si tu dentista detecta acumulación de sarro.
Ayuda a remover manchas superficiales, pero no es un blanqueamiento; para eso existe un tratamiento específico.
Sí, puedes comer con normalidad; solo evita alimentos muy fríos o calientes si notas sensibilidad.
Sí, el cepillado no elimina el sarro ya formado ni llega a todas las zonas entre dientes y encías.
¿Qué hacemos? Retiramos el tejido dañado por la caries, desinfectamos la cavidad y la rellenamos con resina del color de tu diente, que se endurece con luz especial.
En promedio entre 5 y 10 años, dependiendo de tu higiene y del desgaste diario.
Sí, se aplica anestesia local para que no sientas molestia durante el procedimiento.
No, se hace del mismo color que tu diente, por lo que es prácticamente invisible.
Entre 20 y 40 minutos por diente, según el tamaño de la caries.
Es mejor esperar a que pase el efecto de la anestesia para evitar morderte accidentalmente.
¿Qué hacemos? Desgastamos ligeramente el diente dañado o debilitado, tomamos su forma exacta y colocamos una funda a la medida que lo cubre por completo, devolviéndole resistencia y forma natural.
Entre 10 y 15 años en promedio, dependiendo del material y de tu cuidado diario.
Pueden ser de porcelana, metal-porcelana o zirconia, según la resistencia y estética que necesites.
No, se realiza con anestesia local; después puede haber sensibilidad leve mientras te adaptas.
Generalmente dos: una para preparar el diente y tomar la impresión, y otra para colocar la corona definitiva.
Es común recomendarla para proteger un diente que quedó más frágil tras el tratamiento de conducto.
¿Qué hacemos? Eliminamos el nervio y el tejido infectado del interior del diente, desinfectamos el conducto y lo sellamos para conservar la pieza dañada.
Con anestesia el procedimiento es prácticamente indoloro; de hecho, alivia el dolor que causó la infección.
Generalmente entre 1 y 2 sesiones, según la complejidad del conducto.
Puede quedar más frágil, por lo que a veces se recomienda una corona para protegerlo.
La infección puede extenderse y provocar la pérdida del diente.
Sí, una vez terminado el tratamiento y, si aplica, colocada la corona, funciona con normalidad.
¿Qué hacemos? Tomamos impresiones de tu boca para diseñar una prótesis parcial o total a tu medida, que ajustamos en varias citas hasta lograr una mordida cómoda y natural.
Parciales (reemplazan algunas piezas) y totales (reemplazan toda la arcada), removibles o fijas.
Al inicio puede sentirse incómoda mientras te adaptas; con los ajustes necesarios el confort mejora en pocas semanas.
Entre 5 y 10 años en promedio, dependiendo del cuidado y los cambios naturales de tu boca.
Sí, aunque al principio conviene empezar con alimentos suaves hasta adaptarte.
Se retira para limpiarla diariamente con cepillo especial y se remoja en solución específica; nunca con agua caliente.
¿Qué hacemos? Usamos los dientes sanos alrededor del espacio vacío como soporte para colocar una pieza fija que reemplaza uno o varios dientes faltantes, devolviendo la función y la estética de tu sonrisa.
El puente es fijo y no se retira, mientras que una prótesis removible puedes quitarla para limpiarla.
Entre 10 y 15 años en promedio, con buena higiene y revisiones periódicas.
No, el procedimiento se realiza con anestesia local; después puede haber sensibilidad temporal.
Generalmente de 2 a 3: preparación de los dientes de soporte, toma de impresión y colocación final.
Con cepillo normal y un limpiador especial (hilo dental o cepillo interdental) para llegar debajo de la pieza fija.
¿Qué hacemos? Tomamos impresiones de tus encías para diseñar una dentadura completa a tu medida que reemplaza todos los dientes de una arcada, ajustándola en varias citas hasta lograr una mordida cómoda.
La total reemplaza todos los dientes de una arcada; la parcial solo las piezas faltantes, apoyándose en los dientes que aún tienes.
Al inicio puede sentirse incómoda mientras te adaptas; con los ajustes necesarios el confort mejora en pocas semanas.
Entre 5 y 10 años en promedio, aunque puede necesitar ajustes antes por los cambios naturales de la encía.
Sí, aunque conviene empezar con alimentos suaves hasta adaptarte a la nueva mordida.
Se retira para limpiarla diariamente con un cepillo especial y se remoja en una solución específica; nunca con agua caliente.
¿Qué hacemos? Colocamos brackets o alineadores que ejercen presión gradual para mover tus dientes a su posición correcta, con ajustes periódicos durante el tratamiento.
En promedio de 12 a 24 meses, según qué tan desalineados estén tus dientes.
Se siente presión los primeros días después de cada ajuste, pero no es un dolor intenso.
Sí, existen alineadores transparentes removibles como alternativa, según tu caso.
No hay una edad límite; tanto niños como adultos pueden tratarse.
Sí, conviene evitar alimentos muy duros o pegajosos que puedan dañar los brackets.
¿Qué hacemos? Aplicamos un gel blanqueador profesional sobre tus dientes, activado con luz LED, que elimina manchas superficiales y aclara varios tonos en una sola sesión.
No, hecho por un especialista es seguro. Puede causar sensibilidad temporal que desaparece en un par de días.
Entre 6 meses y 2 años, dependiendo de tu consumo de café, té, vino o tabaco.
Los dientes naturales responden bien; coronas o resinas visibles no cambian de color y podrían necesitar reemplazo para igualar el tono.
No es doloroso, aunque algunas personas sienten sensibilidad leve durante o después de la sesión.
Se recomienda tratar cualquier caries antes, para evitar que el gel irrite el diente dañado.
¿Qué hacemos? Colocamos láminas ultrafinas de resina o porcelana sobre la cara visible de tus dientes para corregir color, forma, tamaño o pequeñas separaciones, logrando una sonrisa pareja y natural.
De resina compuesta o porcelana; la porcelana es más resistente y duradera, mientras que la resina es más económica.
No, se aplica anestesia local si se requiere desgastar un poco el diente; la mayoría de los pacientes no sienten molestia.
Entre 7 y 15 años en promedio, según el material elegido y tu cuidado diario.
Las de porcelana resisten mejor las manchas que las de resina, aunque ambas se benefician de una buena higiene.
Depende del caso; algunas carillas requieren un ligero desgaste del esmalte, por lo que no siempre son reversibles.
¿Qué hacemos? Revisamos el desarrollo de los dientes de leche y permanentes, aplicamos flúor o selladores preventivos y atendemos a los niños con paciencia, en un ambiente pensado para ellos.
Se recomienda la primera visita antes del primer año o en cuanto aparezca el primer diente.
Sí, una caries sin tratar puede causar dolor e infección, y afectar al diente permanente que viene detrás.
Habla con naturalidad y evita transmitir tus propios miedos; nosotros nos encargamos de hacer la experiencia amigable.
Sí, son tratamientos preventivos rápidos e indoloros que protegen los dientes de las caries.
Por supuesto, siempre eres bienvenido a estar presente si tu hijo lo necesita.
En una misma casa hay una boca que apenas empieza, otra que no encuentra tiempo y otra que necesita recuperar lo perdido. Cada edad pide algo diferente.
Selladores y flúor a tiempo: crece sin miedo al dentista y sin caries que tratar.
Dos limpiezas al año es lo único que te pide tu boca para no llegar a una urgencia.
Una prótesis parcial o total devuelve la mordida, el habla y la forma del rostro.
Cada quien con su tratamiento, todos comiendo lo mismo.
Un cepillo con las cerdas abiertas limpia menos y lastima las encías. Cámbialo cada 3 meses. Si tus encías sangran, conviene una revisión.
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